No hace mucho tiempo, que en el mercado de las lÃneas aéreas, se puso de moda el concepto de low cost, o bajo costo. Ello significa que ofrecen billetes a precios muy económicos, con los que usualmente las otras aerolÃneas tradicionales no pueden competir. Para sostener estos precios, estas aerolÃneas suprimen costos como los servicios a bordo y además utilizan aeropuertos alternativos, en los que es más barato operar. Incluso han llegado a situaciones más extremas, para reducir costos, como por ejemplo la supresión de los asientos reclinables, los bolsillos de los asientos y los paños de la cabecera. Lo mismo ha ocurrido en el mercado aéreo de Europa, gracias al cual puedes conseguir interesantes ofertas de viajes. En esta región, las más conocidas que actualmente están operando bajo ese sistema, son EasyJet, Ryanair y Vueling. La aparición de aerolÃneas como estas, ha generado que grandes empresas, como por ejemplo Iberia, hayan tenido que lanzar su propia aerolÃnea de bajo costo.
En Europa, con la entrada de varios de los paÃses de Europa Oriental a la Unión Europea, la demanda de vuelos a estos destinos, se vio incrementada en forma exorbitante. Este crecimiento del mercado, fue bien aprovechado por las aerolÃneas de bajo costo, las que inmediatamente ofrecieron al mercado una gran variedad de rutas, a precios insospechadamente bajos. La baja en los costos de los billetes aéreos, generó que en la mayorÃa de paÃses europeos, las aerolÃneas tradicionales también tuvieran que bajara sus precios, para poder seguir competencia con sus pares más económicas.
El caso de Finlandia, la situación fue diferente, ya que fue la aerolÃnea nacional, Finnair, la que comenzó con la guerra de precios, haciendo que la aerolÃnea de bajo costo Flying Finn no pudiera competir y quedara finalmente fuera del mercado. Muchas de las rutas de Flying Finn tuvieron que ser tomadas por otro de los operadores, Bluel.
En el caso de Noruega, su primera aerolÃnea de ese tipo fue ColorAir, la que por la competencia que le representaron las posteriores SAS y Braathens, tuvo que cerrar al año siguiente de iniciadas sus operaciones. Muchas de las rutas ofrecidas en Noruega a bajo costo son domésticas, aunque en los últimos años, el mercado también se ha abierto a rutas internacionales.
En España la historia es similar al resto de Europa, ya que la competencia generada por las empresas de bajo costo, hizo que las aerolÃneas tradicionales tuvieran que lanzar empresas de este tipo, operando paralelamente a las ya existentes. Es el caso de Clickair, del grupo de Iberia.
Asà que, con la oferta de pasajes a bajo costo, ya no hay una buena razón para no viajar.



